lunes, 5 de octubre de 2015

Abuelitos llevarme a un sitio donde no me persigan los demonios.

Supongo que cuando quieres a alguien, tienes miedo de que esa persona se canse de intentar juntar tus pedazos, de coser unos rotos que cada vez tienen menos arreglo. Simplemente de que te cambie por alguien mejor. Y duele, joder que si duele. Pero dejas pasar todo solo te obsesionas en ver cada día una sonrisa en su rostro, tanto que te olvidas de ti misma... dejas lo tuyo para otro día porque has ordenado por preferencias tu vida:

  1. Él
  2. Él
  3. Él por si acaso las dos primeras no fueron bien
  4. Por último ya tú y en el caso de que él no necesite nada.
Me levanto todas las mañanas con unas ganas enormes de ver que mi propósito se está cumpliendo y le veo feliz pero para mi sorpresa recibo que no, que otro día más está enfadado conmigo que algo que he echo no le ha gustado y ya prefiere desconectar y no hablarme, o conectarse y pasar de mi chat pero ver yo su hora y pensar "¿con quién hablará que le interesa más que yo?". Hemos pasado de repentinamente estar muy bien a no salir de este bache que parece interminable es más largo que la muralla china joder. 
No sé el qué, pero algo está acabando con la ilusión y la magia de esta relación, me duele decir esto pero se que mi camino y el suyo se separan y en el futuro no vamos a estar juntos porque piedras muy gordas han conseguido romper la tierra que hay entre nosotros. Y joder, lo digo con todo el dolor de mi alma porque me encantaría que su sonrisa la tuvieran mis hijos y verla con mis ojos cada mañana, pero no es posible cuando dos personas chocan tanto, cuando de repente de tener tanto en común hemos pasado a ser totalmente diferentes y de sentir que soy para el otra amiga más, o incluso alguien a quien no aprecia tanto como una amiga, siento que paga conmigo sus malos días o sus problemas y rabias, pero sea como sea no consigo estar bien nunca, nada de lo que le digo le parece bien y yo he decidido rendirme aunque también para lo que me queda en este mundo mejor me voy de su vida y no le molesto para que cuando ya yo no exista no tenga que perder el tiempo en olvidarme...
Si mis demonios alejan todo el mundo de mi vida, abuelitos llevarme con vosotros que sois dos ángeles y allí los demonios no pueden entrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario